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Salamanca, Revista de Estudios, 41, 1998, Págs. 257-351
ISSN: 0211-9730
SALAMANCA: MANUSCRITO DE MIGUEL DE UNAMUNO
ANTONIO LLORENTE MALDONADO DE GUEVARA
Como he dicho, por mis antiguos maestros sabía yo de la afición “etimologista”  de D. Miguel (cuando no existían ni el Corominas ni el García de Diego, y sólo se disponía, y sólo dispusieron mis maestros y el propio D. Miguel, del obsoleto diccionario etimológico de Barcia).

Pues bien, he oído hablar de muchas de las etimologías propuestas por D. Miguel, pero sólo voy a hacer referencia a una de ellas, que me parece un verdadero acierto: como es sabido en pleno campo de Salamanca, a un tiro de piedra de la ermita del Santo Cristo de Cabrera, se halla una magnifica dehesa, en la loma, que aquí llamamos “sierro”, de Cortos de la Sierra, dehesa llamada Castroverde que tiene la particularidad de que su iglesia se halla en la misma cumbre del “sierro”, a lo largo de la misma, de tal manera, que la vertiente septentrional de la iglesia manda las aguas al Duero, a través del río Arganza, y luego del Huebra, y la vertiente meridional manda las aguas al Tajo, gracias a un regato tributario del Alagón.

Pues bien, la etimología del Castroverde parece, en principio, cosa muy fácil: Castro “castillo, poblado prehistórico, dolmen, torre de la reconquista, etc.” verde “color verde”, es decir Castroverde sería “castro verde”, “Castro de color verde”. Pero ¿hay castros verdes? A no ser que estén cubiertos de piedra, cosa muy difícil en esta tierra, es muy raro que haya castros verdes. Y, sin embargo, antes de Unamuno, y después de Unamuno, hemos seguido diciendo, como papagayos, que castroverde era “castro verde”. Pero Unamuno se dio cuenta en seguida, de los inconvenientes de esta etimología , que parecía la etimología obligada, y sabiendo que hay muchas voces en los romances hispánicos antiguos, y muchos topónimos, en los que aparece el adjetivo vedre, vedra, con el significado de “viejo, vieja”, adjetivo derivado del latín vetus/veteris, fem. vetera/veterae (obsérvese Pontevedra, y la variante masculina viedro (en Murviedro “muro viejo”), se puede pensar que el verde de Castroverde, es el resultado de una metátesis por etimología popular -vetere>vedere>vedre>verde- y que la forma primitiva sería Castrovedre “castro viejo”, como Pontevedra “puente vieja”.
 

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